OECD Local, Development Forum 2025 | Por Miguel Ricardo Dávila Ladrón de Guevara [1]
En primer lugar, quiero agradecer a los organizadores la invitación a participar en este evento, el marco del año de las cooperativas y de la VII Semana Internacional de la Economía solidaria y social que Organiza la Red Unicossol, contestando la siguiente pregunta que se me planteó
¿Cómo contribuyen las cooperativas agrícolas y las asociaciones campesinas a la construcción de la paz y la prevención de la violencia en territorios marcados por el conflicto y la exclusión?
Puedo afirmar que, en el caso de las cooperativas agrícolas y las asociaciones campesinas, existen las evidencias empíricas y científicas que permiten afirmar que están relacionadas con menores niveles de violencia en los territorios afectados por el conflicto armado, situación que ya se había detectado en el estudio realizado por el Instituto de Estudios del Ministerio Público, en 2012, sobre el tema de la política pública y el cooperativismo.
Estudios recientes realizados por la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana (EAR/PUJ), (Pérez M., M. E., 2025) y estudiosos del tema (Dávila S. A., 2025), no solo confirman estas evidencias, sino que profundizan en aspectos como las que menciono a continuación:
Son expresiones significativas de la capacidad colectiva de generar desarrollo local, como activos agentes y actores, apoyando el proceso de construcción de paz y de resiliencia comunitaria, en condiciones de violencia estructural y abandono. Son espacios de protección. Son acciones colectiva organizadas, multifacéticas y autónomas
Como agentes activos, construyen la paz a través de la comunidad organizada, aprovechando que emergen de la base y que pueden tener un reconocimiento formal(SES). Expresiones de ello son situaciones tales como
No cooperar con los actores armados, impulso al apoyo mutuo y la cohesión interna, la defensa territorial y el impulso de la identidad cultural, el fortalecimiento a la resiliencia económica y a las economías morales.
Es importante considerar que las cooperativas agrícolas, como las asociaciones campesinas, no son solo simples mecanismos de supervivencia sino que representan respuestas estratégicas a la exclusión sistémica y sistemática, a la desigualdad y a la violencia, (Dávila S., A., 2025), (Pérez M., M.E., 2025)
Pero también hay debilidades; la construcción de paz basado en estas organizaciones solidarias, en ciertos territorios todavía es frágil, contiene una dependencia económica preocupante, puede ser cooptada por políticos corruptos o no, o no se cuenta con el apoyo estatal necesario
Hechas estas precisiones conviene preguntarnos, ¿Por qué estas experiencias son invisibles para gran parte de la sociedad colombiana y para la política pública, por ejemplo? La razón es sencilla, los instrumentos que se utilizan para reflejar esta realidad, no tienen la capacidad para exponer la verdadera situación de este ecosistema organizacional representativo de otras maneras de hacer economía, sociedad, política, cultura, ambiente, que corresponde a una realidad compleja, que contiene problemáticas igualmente complejas. (Dávila S.,A.,2025), (Dávila S., A. y Martínez H.,2025).
Esta situación no puede medirse con base en tres o cuatro variables significativas ni meterse en un informe que plantea una lista de productos entregables o cifras aisladas, pues no se reconoce la no linealidad de los procesos que viven las comunidades y sus organizaciones en estos territorios.
Por ello es urgente y necesario que se revisen los procesos de medición que se están llevando a cabo ahora y desde hace décadas atrás. Se necesitan cuentas Nacionales en las cuales queden reflejados los aportes de estas otras maneras de hacer economía, al PIB en Colombia. Al menos el impacto del SES. (Dávila S., A. y Martínez H.,2025).
Esta revisión no es únicamente una cuestión carácter técnico, es social, político, metodológico y ético. Implica la consideración de un tratamiento cuantitativo y cualitativo articulado, lo que ciertos autores denominan como medición híbrida y evitar que estén basados únicamente en el tema del control y la rendición de cuentas, si se desea captar lo esencial de estas experiencias. (Davila S., A., 2025)
La medición debe corresponder a procesos colaborativos, participativos con presencia activa delos sujetos implicados y no solo desde afuera, para que tengan la capacidad de recoger la complejidad que representan y que permita que se plantee con claridad, que es lo que se busca medir, para que se pueda reflejar lo que importa, lo que interesa a esas comunidades organizadas, al territorio, al estado y a otros actores involucrados, evitando propuestas y soluciones estándar
Es importante mencionar que la paz es responsabilidad de todos, que se construye, también, de abajo hacia arriba, con la creación de un contexto institucional y de política favorable etc.
Cierro con una propuesta, que conlleve a una realidad transformada, con base en una acción educativa estratégica continuada y permanente, basada en las personas a familias que conforman estas organizaciones que permita consolidar un movimiento solidario, un mercado determinado que se oriente por los principios y valores de la economía solidaria, social y de esas otras maneras de hacer, que impulse una moneda social digital que afirme la autonomía de este mercado y que, para los próximos 100 años, haya logrado consolidar la cultura de la solidaridad, que propone la constitución de 1991 para seguir construyendo un país diferente
Bibliografía Consultada
- Dávila S., A., 2025, Collective Action and Civilian Agency in Conflict: Peasant Strategies for Peacebuilding in Rural Colombia, Dissertation submitted to the Faculty of the Virginia Polytechnic Institute and State University in partial fulfillment of the requirements for the degree of Doctor of Philosophy
- Dávila S., A., y Martínez M.,(2025), Medir con enfoque mixto mejora la construcción de paz,
- Davila L., M. R., 2017. “Small Producers and Cooperativism in Colombia. En: Vásquez-León, M, B. Burke, and T. Finan (eds. Cooperatives, Grassroots Development, and Social Change: Experiences from Rural Latin America, pp: 151-160.. Edited Volume. The University of Arizona Press
- Dávila L., R. 2008. La experiencia cooperativa del sur de Santander, Las cooperativas rurales de ahorro y crédito (CRAC). En: Desarrollo Económico Local: una apuesta por el futuro, compiladora Luz Stella Sierra de Arango Páginas 296 a 319. Fundación Social. Bogotá. ISBN 978-958-8049-34-2
- Dávila R. 2008. La organización solidaria, una propuesta efectiva para el desarrollo rural; los casos de las cooperativas rurales de ahorro y crédito y los fondos auto gestionados de crédito en Colombia. En: La economía social, Desarrollo humano y económico, páginas 151 a 170. Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco. Bilbao. ISBN; 978-84-9860-1196-1
- Instituto de Estudios del Ministerio Público (IEMP) Editor, Cooperativismo y convivencia pacífica, análisis de factores y Casos
- Pérez, E., González, F; Dávila, R. y Forero, J. 1985, Condiciones de Producción y de los Productores de Papa, Maíz, Tabaco y Trigo del Norte de Boyacá: Una Experiencia de Investigación Participativa. Fundación San Isidro y Universidad Javeriana. Bogotá. 386 páginas.
- Pérez M., M. E., PONENCIA CLACSO 2025: “Los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR): catalizadores de la transformación rural en Colombia”. Los invitamos a ver la ponencia completa en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=V_sHPX5RxDQ
- Silva J. M: y Dávila L. de G. R., (compiladores y editores). 2002. Gestión y Desarrollo; la experiencia de las cooperativas en Colombia. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá. 415 páginas
[1] Profesor Emérito de la Pontificia Universidad Javeriana y Presidente Honorario de Unicossol. Este documento se fundamentó principalmente en los textos referenciados en la Bibliografía y mi Experiencia de 48 años en procesos de investigación, docencia y trabajo con la comunidad en el tema de la economía solidaria y las economías campesinas.